
Casi nueve de cada diez organizaciones usan IA con regularidad. La proporción que le atribuye impacto financiero a nivel de empresa lleva un año entero congelada en el 37%.
El uso se generalizó y el resultado no. Entre 2025 y 2026 la proporción de organizaciones que escala IA a nivel de empresa subió del 38% al 44%, pero la que atribuye algún impacto en el EBIT sigue en el 37%, igual que el año anterior.
El grupo que sí obtiene resultados es pequeño y estable: cerca del 6% de los encuestados. Lo que lo separa del resto no es el modelo ni el presupuesto, sino haber rediseñado los flujos de trabajo: un 73% lo hizo, frente al 25% de los demás.
El ahorro de costos y el aumento de ingresos aparecen en funciones distintas. Los ahorros se concentran en ingeniería de software y manufactura; las mejoras de ingreso, en marketing y ventas, estrategia y finanzas corporativas.
La conclusión operativa es incómoda: sumar funciones no produce impacto financiero, rediseñar una sí. La expansión horizontal es más fácil de aprobar y más fácil de que no se note en el estado de resultados.
Durante tres años el indicador que ordenó las conversaciones de directorio fue la adopción: cuántas funciones cubiertas, cuántos usuarios activos, cuántos pilotos abiertos. Ese indicador ya está saturado y dejó de discriminar entre organizaciones.
El indicador que sí discrimina es más exigente y más lento: si el uso de IA aparece en el resultado operativo. Ahí la fotografía lleva un año entero sin moverse, mientras el gasto asociado sigue creciendo.
| Efecto reportado | Función | Organizaciones |
|---|---|---|
| Ahorro de costos | Ingeniería de software y manufactura | 56% |
| Aumento de ingresos | Marketing y ventas | 67% |
| Aumento de ingresos | Estrategia y finanzas corporativas | 65% |
| Aumento de ingresos | Desarrollo de producto o servicio | 62% |
| Mejora de la innovación | Toda la organización | 64% |
| Deterioro de métricas de costo | Cualquier función | hasta 7% |
Elija una función y rediseñe el flujo completo. El grupo de alto desempeño se distingue por esto y por poco más. Es la variable con mayor poder explicativo del impacto financiero.
Deje de contar funciones cubiertas. Es el indicador que más fácil sube y el que menos correlaciona con el resultado operativo. Sirve para el tablero, no para la decisión.
Ponga la métrica en el estado de resultados, no en el tablero de uso. Costo por transacción o tiempo de ciclo son verificables; «usuarios activos» no responde ante un comité de auditoría.
Se contrastan dos ediciones de la misma encuesta de McKinsey: la de 2025 (n = 1.993 en 105 países), republicada en el AI Index 2026 de Stanford HAI, y la de 2026 (n = 1.719 en 97 países, con campo entre el 4 de mayo y el 8 de junio). Ambas recogen respuestas voluntarias de directivos, no un censo de empresas.
La edición de 2026 mide «IA» sin desagregar la IA generativa: las series no son estrictamente comparables entre años.
McKinsey & Company (25 de agosto de 2026). The state of AI in 2026: On the road to ROI. · Stanford HAI (2026). The AI Index 2026 Annual Report, capítulo 4.